lunes, 10 de noviembre de 2008

Sábado de Otoño…

Sueño…

Una tarde de sábado con una suave manta.

Una taza de chocolate humeante.

De vez en cuando, un beso.

Tarde de Otoño, brillo en los ojos,

manos entrelazadas…

Sueños que se han cumplido.

Otros quedan por cumplirse.

Otros quedarán en el camino…

Vuelvo a la realidad.

Tarde de Sábado…

Entremezcla de nostalgia y de esperanza.

Nostalgia de lo vivido

y lo no vivido.

Esperanza de encontrarte aunque no te hayas ido.

Atardecer de Otoño…

Lentamente se cubre el suelo del jardín

de hojas doradas y ocres.

¡Otoño, mi otoño!

Dentro, calor de hogar, olor a hogar.

Una taza de chocolate humeante…

Mi mirada perdida en las ondulantes llamas

del fuego de la chimenea,

con la esperanza de recuperar lo vivido.

3 comentarios:

Maria Jesús dijo...

espero que recuperes lo vivido. Me han encantado tus versos, la sencilles y la sensibilidad de esas dulces palabras que emanan de tu corazón. Tu blog es una delicia

Mario dijo...

Personalmente, creo que has sabido colocar a la perfección la frase que dice "Esperanza de encontrarte aunque no te hayas ido".

Dentro de la nostalgia y belleza de que se compone el otoño, nos hace reflexionar demasiadas cosas.
Quizás duela menos el calentar tus manos con una taza de chocolate humeante.

Como siempre, mis besos...

David de la Merced dijo...

Chápeu! Y cómo sé la historia que hay detrás, doble chápeu por el dolor sereno.