martes, 29 de enero de 2008

Silencio

En el silencio, o a gritos con su dolor,
punzante nos describe el dolor su propia
historia, lanza quejas al aire disfrazado
con miles de caretas.

¿Por qué tanto dolor en campo abierto?
Angustia, soledad, hora tras hora.


¿Quién recoge mi voz? Nadie contesta...

Persistiendo mi inquietud en el aire
sin respuesta.

Soñar que eres ave y liberarte.
O ser reptil cuyo tan solo es poder
arrastrase escupiendo a los cielos
su ponzoña en rebeldía cobarde,
mordiendo tierra y polvo,
su vientre sin otros ideales,

Con el dolor a cuestas podemos ser
reptiles o ser aves
que añoran ser águilas reales...

2 comentarios:

Mario M. Relaño dijo...

Hay veces, que la única forma de aplacar ese dolor es a través de los sueños...
Al menos, perdemos por momentos la realidad...

Precioso. Me encantó.
Un beso.

Rosamari dijo...

Muy bonito, cariño, duro y bello.
Besos, David